líderes

(Por Daniel Urman, director de NUMAN – Headhunter Industrial) El rol que asuman los líderes de cada empresa frente a la pandemia tendrá una enorme incidencia en cómo transite cada organización la crisis actual y lo fortalecidos que quedarán (o no) sus equipos cuando pase la tormenta.

Veamos las características de liderazgo que necesitan desarrollar las compañías para responder a los desafíos de la nueva normalidad, a partir de las conclusiones de los representantes de grandes empresas industriales radicadas en Argentina, efectuadas en seis encuentros virtuales que realizamos entre abril y julio.

1. Seguridad basada en comportamientos. En tiempos de crisis y en especial frente a escenarios de riesgo e incertidumbre como los actuales, los líderes tienen que dar el ejemplo en forma permanente. Dentro de un ámbito laboral y frente a la aplicación de protocolos de seguridad, esto es fundamental, teniendo en cuenta que los trabajadores están mirando constantemente a sus superiores en relación al temperamento que asumen y las acciones que realizan.

La gente tiene que creer lo que se les está diciendo. Si desde una posición de liderazgo se indica el cumplimiento de medidas de prevención y el uso de elementos específicos de protección, lo esperable es que quienes trasmiten los protocolos a implementarse sean los primeros en aplicarlos y que lo hagan en forma permanente.

2. Asumir protagonismo. Resulta esencial que la alta dirección asuma el liderazgo de los procesos de comunicación relacionados con la implementación de protocolos y la trasmisión de información vinculada a la situación de la empresa frente a los efectos del Covid-19 en el mercado, poniéndose a cargo de los comités de crisis.

En contextos tan desafiantes como los actuales es cuando los líderes tienen que trasmitir tranquilidad y marcar el camino, escuchando las distintas voces pero tomando la responsabilidad de asumir decisiones de alta presión.

3. Desarrollar procesos de comunicación precisos y eficientes. Se considera muy importante implementar las medidas necesarias para asegurar que las instalaciones estén en condiciones frente a los desafíos que plantea la pandemia, pero también que la gente se sienta cómoda con las acciones que se toman. Y para ello la forma y el cómo se comunican las estrategias y planes de prevención es primordial.

La idea es desplegar todas las medidas de prevención a fin de evitar que se expanda el virus, y comunicarlas adecuadamente para que todos los trabajadores puedan conocerlas, entenderlas y comprender el impacto que tienen en relación a su seguridad.

En este sentido, es fundamental tener en cuenta que cada individuo reacciona diferente: hay quienes no le presta atención al Covid-19, algunos que lo consideran una simple gripe y otros que están preocupados.

Frente al eventual surgimiento de casos sospechosos, los participantes de los seis encuentros subrayaron la importancia de desarrollar buenos flujos de comunicación, para que no se desaten situaciones de pánico o miedo, y conflictos sindicales.

4. Incrementar la interacción para generar vínculos cercanos (verticales y horizontales) con cada una de las áreas de interés dentro de la compañía, pero también afuera, llegando incluso a las familias.

Esa interacción es especialmente recomendada para integrar a los representantes de los gremios involucrados en cada fábrica, como aliados estratégicos para enfrentar a las situaciones y desafíos generados por la pandemia.

Durante la cuarentena obligatoria directivos de la mayoría de las industrias realizaron reuniones por Zoom prácticamente a diario con las comisiones internas, y en menor medida con los dirigentes de seccionales. En ellas acordaron cómo arrancar la actividad en las plantas, y desarrollaron protocolos sanitarios consensuados que fueron circulados a todos los operarios.

En este proceso algunos sindicatos ayudaron a las compañías a presentar las medidas de prevención y puesta en marcha a provincias y municipalidades, lo cual redujo sensiblemente la conflictividad sindical.

5. Capacidad de absorber un golpe de gran magnitud. Los líderes resilientes se caracterizan por estar preparados antes de que sucedan las crisis, poseer balances sólidos y reaccionar de forma efectiva y con capacidad para reducir costos operativos.

6. La flexibilidad es el signo de estos tiempos:

  • En el caso de las empresas, para adecuar situaciones o reorganizar turnos o espaciarlos.
  • Por parte de los trabajadores, contribuyendo con su comprensión y esfuerzo.

En este sentido, los líderes tienen la responsabilidad de trasmitir el rol de cada empresa en relación al aporte que está efectuando a la sociedad, y la importancia de asumir con compromiso este momento crítico para garantizar la sustentabilidad de la organización y preservar la fuerza de trabajo en toda la medida de lo posible.