comercio exterior

(Por Leandro di Nardo, director de NUMAN)  Estamos inmersos en un escenario dinámico en el cual las capacidades de los responsables de comercio exterior de las empresas se verán interpeladas, especialmente en la Argentina, al estar atravesando un proceso recesivo e inflacionario con fuertes restricciones cambiarias.

Una investigación del diario La Nación analizó hace algunos meses los cambios que se vienen en materia de comercio exterior, destacando entre ellos: la necesidad de introducir reformas en el régimen de comercio internacional, un comercio mundial más cerrado, el surgimiento de nuevos modelos de negocios, y la consolidación de actividades virtuales y monedas digitales.

En particular hay transformaciones que apuntan directamente a las competencias y habilidades que comienzan a perfilarse con un alto valor agregado para el sector de comercio exterior. Una de ellas es la capacidad de reacción y adaptabilidad, muy desarrollada en los profesionales argentinos mayores de 45 y 50 años, quienes ya han vivido más de una crisis de envergadura, adquiriendo la resiliencia necesaria para resolver situaciones complejas.

Por otra parte, teniendo en cuenta que la restricción de fronteras y las crisis económicas derivadas de la pandemia se extenderán un tiempo más, se necesitan profesionales creativos, visionarios y que rápidamente puedan adaptarse a los cambios imprevistos de cada país. Lo cual marcará probablemente una mayor valoración de características como la agilidad, la innovación, la capacidad de leer y anticipar la realidad, el liderazgo, la flexibilidad, la proactividad, la comunicación, entre otras soft skills.

De igual modo, serán muy demandados aquellos profesionales que estén muy bien informados sobre la actualidad y conectados con una amplia networking. Como así también quienes tengan competencias tecnológicas vinculadas a la ciencia de datos, teniendo en cuenta el crecimiento que experimentan los principales marketplaces en relación al comercio B2B.

Estamos trabajando en un contexto tan cambiante e impredecible que, día a día, hay que revisar y reprogramar las operaciones conforme van cambiando las medidas de cada país. Por eso se necesita también de flexibilidad horaria, algo que con el home office se puede lograr, siempre y cuando se esté organizado para ser productivo sin caer en trabajar 24/7.

Líderes de comercio exterior

En el transcurso de la pandemia, los Líderes de Comercio Exterior (COMEX) han vuelto a tomar un rol preponderante en las organizaciones.

Frente a un contexto crecientemente complejo en relación a los desafíos que se tienen por delante en términos de exportaciones e importaciones, cada vez menos compañías deciden tercerizar su departamento de Comercio Exterior, entendiendo los beneficios económicos y operativos que se pueden lograr internalizando un área altamente sensible, en la que se requiere contratar a personas con un mix técnico y estratégico, con un fuerte componente de habilidades blandas.

De esta manera, se ha revitalizado y potenciado la demanda de profesionales para ocupar esta posición, en procura de lograr una integración inteligente a las cadenas de valor globales, por parte de las empresas.

El Líder de Comercio Exterior es responsable, tanto operativa como administrativamente, de la exportación de productos para su comercialización, y de la importación de materia prima, productos terminados, equipamiento y repuestos.

Su importancia radica en la injerencia determinante que tiene respecto de la efectividad y resultados de los procesos de producción y comercialización de una organización.

Entre los principales requisitos que se exigen a los candidatos, vinculados a sus conocimientos, trayectoria y competencias, se encuentran los siguientes:

  • Educación: Licenciado en Comercio Internacional o afines.
  • Experiencia laboral mínima de 5 años en el área de Comercio Exterior.
  • Idioma Inglés avanzado (excluyente).
  • Conocimiento del reglamento técnico de las regulaciones de importación y exportación existentes para cada producto. Por ejemplo, la Resolución 2207 – E/207 Seguridad Eléctrica, para todos los productos eléctricos.

Mientras que las habilidades personales que se evalúan positivas en los profesionales que aspiran a ocupar esta posición, son:

  • Proactividad
  • Capacidad analítica
  • Autonomía
  • Orientación a resultados
  • Buena comunicación con clientes internos y externos
  • Liderazgo