El poder de la empresa social reside en su capacidad de generar un enfoque en todo lo que la envuelve, empoderando a las personas a trabajar de manera proactiva con la tecnología de forma de crear valor sostenible para ellas mismas, sus organizaciones y la sociedad en general.

De esta manera, el informe ‘La Empresa Social en acción: la paradoja como camino hacia adelante’ de Deloitte Insights define una tendencia creciente en el ámbito corporativo, que analiza cómo aprovechar el entorno tecnológico para humanizar el mundo del trabajo.

Constatando este fenómeno, el 47% de los participantes de la encuesta de Tendencias de Capital Humano de la Argentina impulsada por Deloitte –que a nivel Global sondeó a casi 9,000 líderes empresariales y de Recursos Humanos en 119 países– afirmó que el propósito de su organización está ampliándose extensamente para incluir a todos los stakeholders, incluyendo a las comunidades a las que sirven y a la sociedad en general.

La medición también reveló que para el 75% de los encuestados de la Argentina, las organizaciones son las principales entidades sociales que tienen la responsabilidad en el desarrollo de la fuerza laboral.

Ante la pregunta sobre si las empresas pueden seguir siendo distintivamente humanas en un mundo impulsado por la tecnología, la respuesta pasa por reconocer las posibilidades que la tecnología brinda, para que la organización pueda abordar una de las mayores paradojas que enfrenta en la actualidad.

Al respecto Deloitte señala que un mundo que fusiona a los humanos y la tecnología, puede habilitar a las compañías a trascender los conflictos más desafiantes que existen actualmente, haciendo tres cambios audaces:

1. Fomentar el sentido de pertenencia en torno a un deseo de individualidad: la tecnología ha creado (y lo continúa haciendo), un entorno en donde es posible individualizar lo que sea hasta al más mínimo detalle, mientras que los humanos desean tener un sentido de pertenencia hacia un “todo” más grande que los trascienda.

El 81% de los participantes de Argentina (en línea con el 79% de las respuestas a nivel global) afirmó que fomentar un sentido de pertenencia en la fuerza laboral es un aspecto importante o muy importante para el éxito de su organización en los próximos 12 a 18 meses.

Para lograrlo, se necesita optimizar el poder de los individuos, conectándolos entre sí a través de su propósito en el trabajo.

2. Crear seguridad en un mundo de reinvención: la tecnología genera la necesidad en las personas de reinventarse constantemente, en un entorno en el cual los humanos desean tener cierto grado seguridad y estabilidad.

El 53% de los participantes a nivel mundial afirmó que entre la mitad y la totalidad de su fuerza laboral deberá cambiar sus habilidades y capacidades en los próximos tres años, en tanto que en la Argentina dicho porcentaje también se mantiene alineado, siendo del 50%.

Para alcanzar esta aspiración, se debe pensar en términos de qué son capaces las personas y así aprovechar al máximo la reinvención como una forma de aumentar el potencial de su gente para lograr el éxito en el trabajo en el futuro deseado.

3. Tomar medidas audaces en una era de incertidumbre: el ambiente tecnológico actual ha creado una sensación de que cualquier cosa que puede cambiarse, mientras que las personas desean una sensación de certeza que las apoye a dar pasos audaces en un entorno incierto.

El 90% de los participantes a nivel mundial aseguró que la necesidad acelerada de que las organizaciones cambiaran a una gran escala y velocidad fue importante para su éxito en los últimos 10 años; aunque sólo el 55% sintió que sus compañías estuvieron realmente listas para abordar estos desafíos.

Para hacerlo, se necesita transformar la incertidumbre en una perspectiva que ayude a navegar con confianza por el futuro del trabajo.

 

En el objetivo de abordar estos tres cambios, Deloitte identifica un conjunto de atributos que incorpora la empresa social, utilizando el marco conceptual de las 3P (propósito, potencial y perspectiva), abarcando la infraestructura de una organización, desde los sistemas que guían la ejecución de los procesos, hasta las métricas que dan seguimiento y miden el progreso estratégico.

Propósito: pertenencia en medio de la individualidad. Las organizaciones que aprovechan las fortalezas complementarias de sus colaboradores y las ponen al servicio de un objetivo común, obtendrán mayores resultados a partir de la diversidad, para impulsar un mayor rendimiento, a través de tres modos de transformar la individualidad en valor colectivo:

  • Fomentando la pertenencia de las personas a través de un sentido de contribución a algo que los trasciende
  • Apoyando el bienestar de sus empleados a través del diseño reflexivo del trabajo
  • Formulando estrategias para la fuerza laboral basadas en una comprensión matizada de las actitudes y valores de las personas

Potencial: seguridad a través de la reinvención. Una organización que ayuda a su gente a encontrar seguridad a través de la reinvención, puede lograr una ventaja en su habilidad para adoptar un cambio productivo. Deloitte destaca 3 áreas en donde las organizaciones tienen oportunidades de capitalizase con el cambio:

  • Integración de la inteligencia artificial (IA) en grupos de trabajo y súper-equipos
  • Transformación de la gestión del conocimiento por medio de la tecnología
  • Cultivo e inversión en resiliencia de la fuerza de trabajo

Perspectiva: audacia ante la incertidumbre. Las organizaciones que entienden la incertidumbre como una oferta de posibilidades más que como una amenaza, se posicionan mejor a sí mismas para tomar acciones decisivas para dar forma al futuro incierto. Deloitte indica que existen 3 áreas en las que las organizaciones deben avanzar para crear un futuro y prosperar:

  • Compensaciones: tomar un enfoque centrado en lo humano para ayudar a las organizaciones a atender los desafíos emergentes.
  • Gobierno de las estrategias de su fuerza laboral: preguntar y responder nuevos interrogantes puede ayudar a guiar mejor la toma de decisiones.
  • Ética en el futuro del trabajo: examinar las implicancias éticas de las acciones para mantener su licencia de operar en un mundo más trasparente.

 

Algunos indicadores adicionales para pensar:

  • Solo el 11% de los participantes de la encuesta de Tendencias de Capital Humano a nivel Global afirmó que su organización produce y mide la información relativa a la fuerza laboral en tiempo real.
  • 56% de los participantes de la medición identificó la gestión de los impactos que la automatización tendrá en la fuerza laboral como la preocupación más importante que deben abordar las organizaciones. Pero sólo el 14% indicó que cuentan con políticas claras y definidas para la gestión de estos desafíos.
  • 69% de los participantes de la encuesta de Tendencias de Capital Humano de la Argentina afirmó que el rol de RR.HH. va a cambiar de forma radical o sustancial en un período de 3 a 5 años.
  • 55% es el nivel de confianza en la habilidad de RR.HH. para navegar los cambios requeridos durante el mismo período.

 

Para acceder al reporte completo: https://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/ar/Documents/human-capital/arg-2020-tendencias-capital-humano-argentina.pdf