(Por Gabriela Rendón, Líder de Transición de Carrera & Outplacement en NUMAN) Fortalecer el employer branding es uno de los requisitos indiscutidos para la atracción de talentos.

Cada vez más empresas son conscientes de la importancia de tratar al talento de la misma forma en que tratan a sus clientes, y que cuidar su marca empleadora es tan importante como proteger su marca global.

Hablar de marca empleadora, nos lleva a poner la lupa en la experiencia del empleado de punta a punta: desde el primer contacto que la persona tiene con la empresa al ingresar al proceso de selección, hasta las conversaciones finales que acompañan su proceso de salida.

En la actualidad, son numerosas las compañías que implementan procesos cuidados de selección (candidate journey) y onboarding, así como también diversas prácticas en relación al desarrollo de talentos, diversidad, inclusión y clima laboral.

No obstante, son pocas las que tratan con el mismo cuidado los procesos de offboarding, dejando librado al azar algunas cuestiones ligadas a la conclusión de la relación laboral y a la forma en que se produce la salida de los colaboradores, sin ser del todo conscientes de los impactos que produce dicha omisión sobre la marca empleadora.

Dentro del concepto de offboarding se comprenden todas las iniciativas que se llevan a cabo para que los colaboradores finalicen de forma satisfactoria su relación laboral con la empresa.

El proceso del offboarding es muy importante, ya sea que la salida se esté dando a causa de una renuncia, jubilación o debido a una desvinculación decidida por la compañía.

Que un empleado discontinúe su vínculo con la empresa, no implica que su gestión y aportes no hayan sido valiosos para la misma. Por tal motivo, es fundamental que quienes están dejando la compañía, se sientan cómodos y bien tratados también durante el proceso de salida. Para ello es imprescindible adecuar las formas y cuestiones a definir o negociar en función del motivo que esté originando cada salida.

No sólo quienes trabajan actualmente en la compañía son embajadores de marca, sino que los ex empleados también lo son. Si no se tiene esto en consideración, puede que todo el esfuerzo invertido en el proceso de selección y onboarding queden desdibujados.

Las acciones más valoradas en los procesos de offboarding suelen ser:

  • Entrevistas de egreso ante renuncias: generando el espacio para que quien está abandonando la compañía sienta que su opinión y sugerencias son escuchadas y tenidas en cuenta. Es crucial realizar las preguntas indicadas que nos permitan recabar la información necesaria para obtener indicadores y proponer acciones de mejora que refuercen el employer branding.
  • Fortalecer a los Líderes: para que puedan responder de la mejor manera ante renuncias o despidos, fortaleciendo la marca empleadora y no actuando en detrimento de ella, según la forma en que gestionen las conversaciones difíciles.
  • Ofrecer programas de Outplacement ante una desvinculación, o bien ofrecer algún tipo de acción desde la compañía, que favorezca la reinserción laboral de la persona afectada. En el mercado hay distintas alternativas por las que se puede optar en función de las preferencias y presupuesto del que disponga la compañía. Si bien no todas las personas deciden tomarlo, es un beneficio que suele ser muy valorado por quienes deben atravesar una situación de desempleo.
  • Acompañar a las personas próximas a jubilarse: no sólo desde el asesoramiento previsional, sino desde el impacto emocional que implica el proceso de reencauzar el tiempo, la energía y el deseo de realización profesional hacia un nuevo objetivo. En muchos casos se ofrecen alternativas para que puedan continuar su vinculación profesional con la empresa, pero de otra manera: como asesores.
  • Ante desvinculaciones, ofrecer algún beneficio que facilite y acompañe el período de desempleo, como por ejemplo la extensión de la prepaga durante cierto período.

Agradecer a cada persona que se va de la compañía, y contribuir en el caso de quienes son despedidos o jubilados a su reinserción o reconversión, es un gesto que impacta no sólo en la persona sino en quienes quedan en la compañía, reforzando valores de empatía, gratitud, cooperación y confianza.

La forma en que se gestionan las salidas, dice mucho de tu marca empleadora.

No sólo la forma en que se dan los comienzos son importantes a la hora de sentar sólidas bases para un buen vínculo con la empresa, las últimas impresiones tampoco se olvidan!