(Por Daniel Urman, director de NUMAN) La Cuarta Revolución Industrial modificó y continúa transformando (potenciada por la pandemia) las formas de producir, comercializar y distribuir bienes y servicios.

En este proceso la actividad logística se ve inmersa en un proceso de cambio, innovación y nuevos desafíos, frente a:

  • el incremento en la digitalización de procesos,
  • la incidencia del comercio electrónico en el transporte y particularmente en la última milla,
  • el surgimiento de nuevos modelos de distribución,
  • la creación de aplicaciones tendientes a facilitar el traslado de mercaderías,
  • el compromiso con experiencias de cliente cada vez más exigentes.

La logística 4.0 constituye un nuevo paradigma, que no se limita a la incorporación de soluciones tecnológicas. O como sostiene Francisco González, experto en Logística B2B y B2C, no es una revolución en las técnicas de gestión de la cadena de valor, sino el nexo de la supply chain con las nuevas tecnologías y la mejora que, en los problemas tradicionales asociados, pueden aportar resultados.

Es decir, involucra procesos y aspectos técnicos, con el objetivo de ampliar la eficiencia y el rendimiento de cada una de las partes de la cadena de suministro, generando la información pertinente, los KPIs y otros elementos de gestión, que permitan tomar decisiones.

En sintonía con esta visión, desde el Blog de Logística del IMF Business School señalan que la logística 4.0 pretende una comunicación directa entre las instalaciones, los productos, las personas, la logística y las máquinas. “Al integrar la logística en un momento temprano de la etapa de suministro, se optimiza la producción justo a tiempo”, aseguran.

En este sentido, González destaca que la Logística 4.0 constituye la relación que existe entre las áreas de producción y otros conceptos tecnológicos como:

  • comunicación M2M (entre máquinas),
  • tecnología RFID  (identificación por radiofrecuencia),
  • CPD (centro de proceso de datos),
  • IoT(Internet de las cosas)
  • cloud computing

Incluyendo el desarrollo e implementación de productos competitivos, así como sistemas elásticos administrativos, de producción y logísticos, como la integración CPS (cyber-physical systems) en fábricas, y los sistemas de almacenamiento y logística por medio de las aplicaciones de Internet de las cosas en procesos industriales.

En tanto, la sincromodalidad es un concepto nuevo mencionado por IMF Business School, que permite conocer en tiempo real cualquier incidencia de la cadena de suministro y escoger el mejor transporte en cualquier momento.

Entre las tecnologías claves para la logística 4.0, Tradelog menciona: etiquetados inteligentes, sensores en contenedores, wearables con IoT, Big Data, robótica colaborativa, blockchain, simulación 3D y drones.

Por su parte, desde Mecalux aseguran que desaparecen los silos de información, ya que los avances tecnológicos y el Internet de las Cosas (IoT) harán posible que todos los dispositivos se comuniquen entre sí y compartan los mismos datos. Lo cual permitirá ganar eficiencia y rapidez y minimizar las pérdidas en las actividades logísticas.

Desafíos para el sector logístico

Los retos identificados por Mecalux y el Blog de Logística del IMF Business School son los siguientes:

  • Apostar por la logística inteligente, integrándola en el día a día de la industria para sacar partido a todas las posibilidades tecnológicas disponibles en el mercado, que facilitarán la automatización de procesos.
  • Favorecer la reducción de los tiempos de respuesta con producciones más limitadas. La clave es ganar flexibilidad, consiguiendo un producto más adaptado a las exigencias del consumidor, sin perder la eficienciade la organización en su cadena de abastecimiento o de la gestión de grandes volúmenes.
  • Promover una omnicanalidad real, integrando todos los canales de atención al cliente, adaptando los depósitos, unificando el flujo de gestión de las mercaderías y acelerando la preparación de los pedidos.
  • Anticiparse a las necesidades del cliente, aprovechando las ventajas del big data y las herramientas de Data Analytics.
  • Controlar la trazabilidad de todo el proceso para mejorar la

La clave pasa por no pensar a la Logística 4.0 como futuro, sino entenderla como una realidad actual de la cadena de abastecimiento.