(Por Gabriela Rendón, Líder de Transición de Carrera & Outplacement – NUMAN) La problemática vinculada al mantenimiento de los niveles de empleabilidad y la posibilidad de reinsertarse laboralmente a partir de los 45 años, en el caso de los hombres, y 40 años, en el caso de las mujeres, es una situación preocupante y de alto impacto social, a la que empresas y headhunters debemos prestar especial atención y ocuparnos para comenzar a resolverla.

Una de las claves para abordar esta situación reside en comprender los beneficios que aporta la diversidad –entendida en su sentido más amplio- a la productividad, competitividad y resultados de una empresa.

Los equipos multi-generacionales aportan una amplia variedad de visiones, abordajes y perspectivas que enriquecen a las organizaciones. Es por ello que privarnos de la experiencia y trayectoria de quienes cuentan con capacidades y competencias que solo aporta el recorrido una extensa carrera profesional, puede comprometer la evolución y crecimiento de una empresa.

En relación a las mujeres, la problemática de acceder al empleo a mayor edad es aún más compleja que para el género masculino y comienza en una etapa más temprana. Si  bien la dificultad comienza a manifestarse a los 40 años (5 años antes que a los hombres), se profundiza dramáticamente entre los 50 y 59 años.

Fuerza Mujeres Argentina, una asociación civil que atiende la problemática de la reinserción laboral de mujeres mayores de 40 años a través de diferentes programas gratuitos, realizó una encuesta en la que se identificaron obstáculos que enfrentan las mujeres que transitan su cuarta década, al momento de buscar reinsertarse y reconvertirse laboralmente:

1) Con el 84% de las preferencias se identifica la edad como el principal inconveniente para buscar empleo.

2) El 26% de las mujeres consultadas señalaron como segundo obstáculo al mercado laboral.

3) 25% de las encuestadas destacaron en tercer lugar la falta de conocimientos o actualización de herramientas digitales/ tecnológicas.

Teniendo en cuenta las dificultades con las que se enfrentan las mujeres en su necesidad de continuar con la actividad laboral, Fuerza Mujeres Argentina señaló que las doce opciones más efectivas para encontrar un empleo después de los 40 años, de acuerdo a los resultados de su encuesta, son las siguientes:

  1. Establecer una buena red de contactos (60%)
  2. Formación/ actualización de competencias / capacidades (53%)
  3. Establecer la rutina activa de búsqueda de empleo (46%)
  4. Potenciar/ actualizar el CV (37%)
  5. Mejorar competencias digitales (28%)
  6. Conocimiento sobre los procesos de búsqueda de empleo (26%)
  7. Emprender (24%)
  8. Mejorar competencias de idiomas (24%)
  9. Conocer las competencias específicas del sector (23%)
  10. Buscar oportunidades en el extranjero (10%)
  11. Prácticas en empresas (10%)
  12. Currículum ciego (2%)

En relación al punto 2, sin duda, adquirir nuevas herramientas digitales/ tecnológicas resulta imprescindible al momento de buscar un nuevo empleo y disminuye la brecha digital entre mujeres y varones. La desigualdad tecnológica se evidencia en un relevamiento del Global Fund for Women’s Technology Iniatiative: a nivel mundial hay 200 millones más de hombres que mujeres con acceso a Internet.

Al consultar sobre los principales medios para la búsqueda laboral a partir de los 40 años, las mujeres consultadas revelaron la siguiente prelación:

  • Portales de búsqueda laboral (73%)
  • Redes sociales (54%)
  • Redes sociales profesionales (47%)
  • Mensajería instantánea – Whatsapp (11%)
  • Contactos personales (8%)
  • Enviar o dejar CV en empresas (3%)
  • Secciones de empleo en diarios o revistas (2%)

La discriminación es otra problemática laboral que impacta especialmente a partir de los 40 años: 6 de cada 10 mujeres se sintieron al menos una vez discriminadas a partir de esa edad. ¿Cuáles son los principales motivos?:

  • Edad (80%)
  • Mucha experiencia (30%)

Como destaca Betiana Velaz, Presidenta de la asociación civil Fuerza Mujeres Argentina, en un artículo publicado en la revista Estrategia Didáctica, las mujeres vienen asumiendo roles claves tanto en el proceso de desarrollo económico del país, en su profesionalización, como también en la mantención de sus propios hogares.

“Sin embargo, distintos estudios revelan que son ellas quienes mayormente deben apartarse del mercado laboral para desempeñarse en tareas de cuidado familiar, concepto aun intrínsecamente ligado a la labor femenina”, destaca Velaz, agregando que como consecuencia de ello se produce:

  • limitación de tiempo y oportunidades para participar en los diversos ámbitos de la vida pública y laboral,
  • falta de acceso a los beneficios de protección social,
  • dificultad para alcanzar la autonomía personal y económica,
  • mayor desigualdad de oportunidades respecto a los varones.

Para la responsable de Fuerza Mujeres Argentina esto conlleva dificultades en la reinserción de las mujeres al ámbito laboral después de los 40 años por diversos motivos:

  • desactualización profesional,
  • desconocimiento de nuevas herramientas de inserción laboral y digitales,
  • cambios del mercado de empleo
  • carencia de redes de contacto y protección

Según estudios de la organización ONU Mujeres la participación laboral es desigual en términos de género: 60% de las mujeres de América Latina y el Caribe participan en el mercado laboral, comparado con el 85% de los hombres. Incluso, la brecha salarial favorece a los hombres por sobre las mujeres. No obstante, el desempleo entre las mujeres es 50% mayor que entre los varones.

Para aportar equidad al mercado laboral, es central que tanto las empresas como quienes colaboramos con ellas en el desarrollo de procesos de reclutamiento, nos comprometamos en revalorar el aporte que pueden realizar quienes tienen un mayor recorrido laboral, haciendo especial foco en las mujeres.