(Por Leandro di Nardo, director de NUMAN) El ausentismo provocado por la tercera ola de la pandemia en América Latina está comprometiendo la capacidad de recuperación de las empresas en prácticamente todos los sectores de la economía, llevándolas a un nivel crítico de personal disponible, lo cual impacta también en la posibilidad de abastecer normalmente al mercado.

La situación es especialmente compleja en Argentina, donde la cantidad de contagiados de Covid-19 continua creciendo en forma exponencial.

Prácticamente todas las cámaras que agrupan a empresas del sector industrial aportan un panorama poco alentador.

La Unión Industrial Argentina (UIA) informó que alrededor de 80 mil empleados del sector dejan a diario de trabajar por estar cursando la enfermedad o ser contactos estrechos, lo cual está causando un alto nivel de estrés en el sistema productivo.

Una situación que queda reflejada a partir del índice de ausentismo en la industria relevado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que lo ubica en un 27%.

Desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro Exportador de Cereales (CEC), se señala que “efectivamente hay bastantes inconvenientes en los puertos porque han crecido sensiblemente los contagios”, en especial entre los trabajadores abocados al comercio exterior de granos y oleaginosas, con tasas de ausentismo cercanas al 25% por ciento.

Mientras que la Federación de Industrias Frigoríficas de la República Argentina (FIFRA) expresa que las empresas del sector, presentan al menos un 30% de los operarios de planta en ausentismo, de los cuales 10% corresponde a casos positivos y 20% a contactos estrechos.

Veamos algunas cifras a nivel país:

  • Salvador Femenia, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señaló que la industria en el AMBA tiene un valor promedio de ausentismo del 25%, mientras que en el interior de la provincia de Buenos Aires y el resto del país es del 15%.
  • CABA: La Federación de Comercio e Industria (FECOBA) revelo que el ausentismo en fábricas radicadas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es del 27%.
  • Santa Fe: Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA), apuntaron que entre el personal que sale de vacaciones y las bajas por contagios de coronavirus, las aceiteras del Cordón Industrial están trabajando con el 60% de los trabajadores. La Federación Gremial del Comercio e Industria de Rosario aporta un escenario similar, con un ausentismo promedio del 20% y del 30% en algunos casos extremos.
  • Córdoba: en la provincia, la preocupación por el ausentismo es muy alta pero se ve como positiva la baja de los días de aislamiento dispuesta por parte del gobierno local. Así lo manifestaron desde Unión Industrial de Córdoba (UIC), donde sostienen que la tercera ola tiene mayor magnitud, porque “antes la gente se cuidaba más y no estaba todo tan liberado” y con “un buen protocolo en la empresa” se lograba “cierta eficiencia”. CAME calcula un 50% de ausentismo, ubicando a Córdoba como la provincia más afectada por la problemática.
  • San Juan: el vicepresidente de la Unión Industrial de San Juan, Alejandro Mestre, confirmó que el ausentismo por contacto estrecho es del 10%.
  • Mendoza: el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), Mariano Guizzo, reveló que el índice de ausentismo se ha elevado de valores normales, entorno al 3%, hasta un 25% en algunas empresas. En tanto, Adrián Alín, titular de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicio (Cecitys), informó que en general la provincia tiene un nivel de ausentismo del 17%.
  • Neuquén: CAME informó que el 31% de los trabajadores que no asisten a su lugar de trabajo por estar contagiados o ser contactos estrechos, siendo la tercera provincia con mayor ausentismo.
  • Jujuy: con el 33% ocupa la segunda posición a nivel nacional.

En este contexto, el presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, advirtió que hay un el porcentaje de ausentismo duplica y hasta cuadruplica la falta de personal que tradicionalmente se tiene durante las vacaciones de verano. “Si no encontramos algún camino -sobre todo con los contactos estrechos- que permita conjugar la certeza científica con el desarrollo productivo, vamos a estar complicados”, aseguró el dirigente.

El presidente de FECOBA, Fabián Castillo, también manifestó su preocupación, recordando que en 2020 el drama fue cerrar locales e industrias en el marco del aislamiento obligatorio, y que la situación actual podría asemejarse a aquella si los contagiados y contactos estrechos no asisten a sus lugares de trabajo porque, en los hechos, las pymes se verán obligadas a cerrar sus puertas.

Castillo consideró indispensable “poner sobre la mesa de análisis nuevos criterios epidemiológicos para que la mano de obra no se vea afectada, en especial cuando se trata de contactos estrechos asintomáticos”.

Por su parte, Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA) alertó que los niveles actuales de ausentismo “van a afectar a la producción en la industria porque no podemos reemplazar personal capacitado por otro sin experiencia”, agregando que “la ausencia laboral por presuntos contagios es multiplicador y las ART no las consideran dentro de la cobertura de salud”.

El presidente de IPA también advirtió por el crecimiento de los costos de las pymes que generará la caída de la oferta en los insumos industriales a raíz del impacto de la situación actual en toda la cadena de valor.

Como ocurrió en los momentos más críticos de 2020 y 2021, la clave pasa por tratar de evitar la paralización de turnos completos. Un objetivo que se cumplió mayormente durante la primera ola, y que alcanzó cierto grado de complejidad durante la segunda ola del año pasado.

Medidas para enfrentar la problemática del ausentismo

Más allá de las medidas de política sanitaria que se adopten para atender la problemática descripta, veamos once cuestiones a tener en cuenta en las operaciones industriales frente a los niveles de ausentismo que estamos experimentando. Se trata de prácticas que hemos analizado con protagonistas del sector industrial de todo el país durante los últimos dos años en los diferentes webinars que realizamos desde NUMAN. Entre ellas:

  1. Cultura corporativa. Necesidad de desarrollar una cultura que lleve a las personas a estar continuamente cuidándose y monitoreando su condición física, evitando las aglomeraciones y el contacto físico.
  2. Medidas de prevención. Tanto en el ingreso del personal y proveedores, como en la actividad habitual de la planta, en la gestión de espacios comunes, en la salida del personal y en la consolidación del trabajo híbrido para aquellas posiciones que pueden asumir esta modalidad de trabajo.
  3. Proveedores críticos. Desarrollar planes B para los proveedores frente al riesgo de que alguno de ellos se vea afectado por el crecimiento de sus niveles de ausentismo, a fin de evitar quedarse sin materia prima.
  4. Impacto financiero. Preocupan los costos asociados a las eventuales paradas de planta parciales (como está ocurriendo hoy en algunas fábricas por los niveles de ausentismo) o totales, y la posibilidad de que algunos proveedores no puedan asumir el incremento de costos asociados a la prevención del Covid-19 o se enfrenten a situaciones de detención de su producción a partir del crecimiento de contagios o casos estrechos entre sus equipos.
  5. Capacitación. La mayoría de las empresas desarrollaron tutoriales desde el área de RRHH para que el personal tenga claro los protocolos de seguridad, y las medidas de prevención en materia de seguridad e higiene.