Nearshoring | El cuello de botella de la reindustrialización no es el capital. Es el talento

16 Jun, 26 | Artículos | 0 comments

(Por Daniel Urman, Director de NUMAN) Un informe reciente del McKinsey Global Institute estima que Estados Unidos necesitaría una inversión cercana al 6% de su PBI para reemplazar con producción doméstica las importaciones que considera estratégicamente más vulnerables, concentradas en cadenas de suministro geopolíticamente riesgosas. Pero el propio informe deja en claro que el capital no es la verdadera restricción. Lo que frena la reindustrialización es otra variable: talento especializado, energía e infraestructura. Volver a producir lo que se deslocalizó durante décadas exige una capa de liderazgo industrial —directores de planta, gerentes de operaciones y de cadena de suministro, líderes de manufactura— capaz de poner en marcha y escalar una operación compleja. Y ese liderazgo no se construye al ritmo que se construye una planta.

Es la misma conclusión a la que llegamos nosotros en nuestro reciente Informe de Empleabilidad Industria LATAM 2026: el talento existe, lo que está en revisión es la capacidad de las organizaciones para atraerlo, desarrollarlo y fidelizarlo. La inversión en capacidad productiva define lo que una empresa puede fabricar; el talento define lo que efectivamente logra operar.

Lo que cuesta tiempo, no se acelera con presupuesto

Una planta se financia, se diseña y se construye con plazos razonablemente predecibles. La trayectoria de un gerente de operaciones que ya levantó tres líneas de producción, la experiencia de un Project Manager que condujo una expansión de planta o la consolidación de un equipo de conducción que recién empieza a trabajar junto siguen otra lógica, mucho más lenta.

Desde NUMAN no no observamos este fenómeno como un problema lejano de otra economía. Es exactamente el escenario que enfrentamos cada vez que buscamos un Director de Planta, un Gerente de Supply Chain o un líder de Industria 4.0 en cualquiera de los mercados donde operamos a lo largo de Hispanoamérica. La pregunta rara vez es si la empresa tiene presupuesto para la posición, sino que la clave suele ser de qué modo configurar una propuesta de valor integral que atraiga al talento más adecuado para cubrir la vacante.

El mapa del nearshoring hispanoamericano

Cuando la producción doméstica de un país no puede crecer al ritmo que la geopolítica exige, como es el caso de Estados Unidos, esa demanda no desaparece: se redistribuye. Busca ecosistemas cercanos, confiables y con acceso preferencial a los grandes mercados de consumo. Ese es el corazón del fenómeno que en Hispanoamérica ya dejó de ser una promesa.

México es la cara más visible, y con razón. En el primer trimestre de 2026 captó un récord histórico de inversión extranjera directa, con la manufactura avanzada, la electrónica y la fabricación de vehículos entre los sectores más dinámicos. El T-MEC, aun en épocas de incertidumbre por su revisión, y la cercanía con Estados Unidos lo posicionan como la puerta de entrada natural de la relocalización.

Pero sería un error mirar solo hacia la frontera norte. El mapa es más amplio y más interesante.

Costa Rica se consolidó como el principal hub de dispositivos médicos de la región: concentra más de la mitad de la nueva inversión MedTech de América Latina y agrupa a más de noventa multinacionales del sector. Su ventaja no es el costo, sino un ecosistema de talento técnico especializado y seguridad jurídica de largo plazo.

República Dominicana mostró un crecimiento sólido de su manufactura de zonas francas en 2025 y se posiciona como plataforma exportadora hacia Estados Unidos, Europa, Centroamérica y el Caribe, migrando de la maquila básica hacia dispositivos médicos y manufactura avanzada.

Puerto Rico representa el caso de reshoring más puro: como territorio de Estados Unidos, opera bajo estándares FDA y EPA, con la manufactura explicando cerca de la mitad de su PBI y una fuerza laboral con décadas de experiencia en industrias reguladas. Entre 2025 y 2026 recibió la mayor ola de capital manufacturero desde los años noventa, liderada por expansiones farmacéuticas y de dispositivos médicos.

Colombia, con un mercado interno robusto, capital humano de ingeniería formado en universidades sólidas y un tejido industrial diversificado, tiene la base para capturar parte de esta reorganización de cadenas, especialmente en sectores donde la estabilidad de proveedores pesa tanto como la cercanía geográfica.

A esto se suman los matices de Argentina, con algunas de las plantas más modernas de la región y una industria curtida en contextos volátiles, y de Perú, con su peso en minería y la infraestructura asociada.

La oportunidad se define por las personas, no por los activos

Cada uno de estos casos comparte un mismo patrón, y también un mismo riesgo. El caso de Costa Rica es ilustrativo: tras más de tres décadas de desarrollo, el país atrajo a más de cien multinacionales del sector médico, pero cuenta con apenas un puñado de empresas locales integradas a esa industria. Se atrajo el capital y la planta, pero el ecosistema de talento y proveedores locales avanza mucho más despacio. El resultado es una industria potente, aunque más dependiente y menos arraigada de lo que sus cifras de exportación sugieren.

En nuestro Informe de Empleabilidad Industrial lo planteamos con claridad: el diferencial competitivo en 2026 no estará definido por la inversión en capacidad productiva o tecnología, sino por la calidad del talento que cada organización logre atraer, desarrollar y fidelizar en sus operaciones. La propuesta de valor dejó de ser solamente salarial. Hoy se juega en el diseño organizacional, la claridad de carrera, el estilo de liderazgo y la experiencia concreta que la planta ofrece como entorno profesional.

Las empresas que traten la estrategia de talento con la misma seriedad con la que tratan la inversión en activos serán las que conviertan las oportunidades de nearshoring en crecimiento real y sostenible.

La reorganización de las cadenas de suministro hacia la región ya está en marcha. La pregunta no es si tenemos las plantas, sino si estamos formando y fidelizando a las personas que van a conducirlas.

 


En NUMAN nos dedicamos hace más de 10 años a identificar a los mejores talentos industriales en Hispanoamérica. Con operaciones en Argentina, México, Colombia y Perú, acompañamos a las empresas industriales de la región a resolver lo que realmente define su competitividad: encontrar, atraer y fidelizar a los líderes y especialistas de Operaciones y Ventas Técnicas.

 

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